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Escrito del momento

Enviado por: bonvin08-02-2011
Sección: Fantasia / Leyendas

 

LA PASTORCITA

 

 

Apacible camina la Luz Clara tras su rebao de somnolientas ovejas. Anda con la lentitud de la aurora, desafiando casi el paso imperceptible de azuladas nubes sobre los cerros escamados de florecientes terrazas, silenciosa y con cuidado de no apurarlas en su marcha desganada; las manos enredadas por detrs, como el traidor pronto a fusilar y no con mejor azar.
La vista cansada arrastrndose por el suelo y el pensamiento, lejano, le impiden descubrir los primeros rayos del da que, cual valioso regalo a su piel de tabaco, se filtran por entre las esponjosas nubes atravesando la concavidad para estrellarse contra esa carne santa y virgen; no ve el vuelo rosado de la parihuana que corta con el filo de sus alas la lasitud del cielo y arremolina el aire, como purificndolo, con su pesado aleteo. Slo la punta gastada de sus sandalias ve, y el lomo de sus animales rezagados, los ms viejos que renguean erosionados por el tiempo.
Piensa en la comodidad de la ciudad y proyecta un futuro sin la pesada carga del aguayo, en la estirpe que ha de vestir y cuidar, y despedir con un beso en la frente antes de su camino a la escuela! Imagina y huele los manjares que cocinar para un esposo intachable que, aliviado y alegre, regresar del trabajo ansioso por contar los pormenores de la jornada; siente la suavidad de an no confeccionadas ropas, el calor de un fuego que, sin consumirse, repiquetea amistoso y benvolo bajo la hoguera de rojos ladrillos
Humedecidos sus ojos negros, estirados como almendras, destilan la aoranza yerma de un mundo esquivo, lejano, mientras sus pies reconocen la amabilidad de un familiar llano verdoso y acolchonado donde ya la vanguardia de su rebao pasta con desenfado; y son como grandes pelotas de trapo olvidadas por un manojo de nios.
Se sienta, pues, a la vera del camino y del llano sobre la hierba, ocultas las piernas bajo los pliegues de su pollera, a esperar que sus animales se hasten del fresco verdor y ella de tan imponente pero austero derredor.
Y cuanto ms avanza el da sobre el ruedo de la madrugada ms se ensombrece su mirada, como si en esos ojos infieles fueran a refugiarse las tinieblas y all, vistiendo su espritu disconforme e inquieto, all echaran negras races poderosas como cadenas.
Teje la araa su trampa a la sombra de un cmplice eucalipto y la pastorcita sus trenzas, descuidadas sus manos autmatas hacen y deshacen; y es como una Penlope funesta combatiendo el hasto impalpable con las manos. Canta la alegra en los gorriones, grita el placer subiendo desde la costa en los balidos de una cabra y el desconsuelo y el encono bailan, convulsos, la danza de la victoria sobre la jovencita. Mientras, del otro lado de la isla, comienzan a tremolar, tmidos, los primeros suspiros de una quena que parece un canto, un himno apasionado a Wiracocha, al Tata Inti o los espritus del Lago Pero no, ella conoce esa meloda, es la quena de su prometido al que no quiere y la interpreta, vlidamente, como un rquiem a la vida, el suspiro de la muerte.
Mas pronto cobra su mirada el vigor de un espritu decidido, brillan sus ojos con el fulgor de la vida que resurge o resucita y comienza a andar con paso firme y seguro al ritmo redoblado de la caa silbante y, dejando atrs su rebao, corre hasta el lomo escarpado del cerro y salta hacia las aguas sagradas del Lago para co-fundirse en un nado eterno.
Con los brazos y las piernas abiertas cae y siente cmo el aire presiona su carne talvez intentando detener su precipitado designio- y sonre, sonre mientras ve las aguas de plata fundida por el soplo del Tata que solemnes la esperan como una luz clara, silenciosas para recibirla y protegerla por siempre. Suena el ltimo quejido de la caa tras el cerro y al enamorado que llama:
- Luz Clara, Luz Clara! Dnde ests, morenita?

21 de Enero de 2011, Isla de la Luna, Bolivia.

 

 

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Título: Bajo la Lluvia12-06-2011
El mundo en palabras, la vida en una historia.


Título: LA NAVE DE LOS LOCOS05-03-2011
(Versin libre sobre el Mito)



 

 

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