Relatos para todos

El rincón de los grandes pequeños escritores

 
Visitante nº 359921
Categorías

 

 

Escritores más prolíficos

 

 

 

 

Disfruta de un plácido entretenimiento con los relatos publicados en este sitio.

 

 

Bienvenido

En este sitio se encuentran los escritos más fabulosos de toda la red, esperando que profundices en su lectura. Estamos seguros de que una vez comiences no podrás parar de leer.

 

El registro en este sitio te ofrece, entre otras ventajas, la posibilidad de particiación en nuestros certámenes de convocatoria regular.

 

Se considera de lectura y aceptación obligada el área de términos y condiciones generales del servicio, en el que se exponen los compromisos y obligaciones, tanto del sitio, como de los usuarios registrados en él.

 

Escrito del momento

Enviado por: mazur14-11-2010
Sección: Fantasia / Romantica

 

MARIXA

 

 


Todo necesita una explicacin, o eso dicen est de acuerdo o no... Como que me llam Guzmn, y hoy por la maana estoy alegre pero esta alegra guarda sus secretos... Casado con mi bella Luisa y dos hijos maravillosos... Todos saben soy un terapeuta de renombre. Eso se acenta hoy en un agasajo preparado para m en la Sociedad Psicoanaltica de Budapest. Auspiciado por m benemrito colega: Luis ngel Jurez. Y al que no asistir, por supuesto... Mi descreimiento sobre el pensamiento que aclara fundamentados los hechos y sucesos por sobre el azar y lo ingobernable comenz de muy joven. Fue un verdadero infierno pero a su vez hoy lo veo como la fortuna y aqul un designio maravilloso. No quiero extenderme; sintetizo:

Aquellos tiempos de primera juventud fueron el impulso de mi carrera, y se desat extraordinariamente en un brote que me mantuvo internado en un manicomio porteo. Las indagaciones profesionales indicaban que podra haber causado mi enfermedad una extraa vinculacin con las artes. Es decir, Sexo, Drogas y Rock &Roll. A lo que me dedicaba asiduamente... Lo que provoc que los mdicos me abstuvieran del Rock & Roll y el Sexo. Para sujetarme a todo tipo de drogas nocivas sumamente dainas y privacin de la libertad. Que me afectaron d tal modo que ya no pude proseguir con mi carrera prometedora y vocacional. Y que me indujo un gran desasosiego al principio dado que no deseaba abandonar mis afanes artsticos al mismo tiempo que fue generando en mi desacuerdo, un virtual llamado de las Seudociencias. Despertada la avidez comenc con las lecturas de sus detractores lo que suma en general a todo libro que merezca ser ledo.

Ya maltrecho y caratulado como enfermo mental; gracias a mis babeos y que el alhopdol no me permitiera emitir una palabra coherente. Dej el manicomio e intent retornar a mi vocacin pero sin xito lo que acentu en ese marco miserable la idea de que ya estaba en condiciones de contraer matrimonio e implicaba amar a una mujer. Lo que result muy sencillo ya que las mujeres para enamorarse slo buscan mucho sexo y nada ms... A pesar de algunos reclamos amorosos que abandon rpidamente mediante esta confirmacin irrefutable. As que remplac esa inquietud por la proclama de Amor Libre y por mis lecturas, a la libertad sexual y sobre todo de la mujer. Que luego, irremediablemente y con el tiempo se convertiran en rplicas; como buscate un trabajo decente, quiero ir a cenar, me aburr de estar todo el da en la cama. Quiero una casa, hijos, salir con mis amigas y viajar; ir de vacaciones y no te olvides que tenemos que cenar con mi familia el Domingo. Osea que todo march como lo esperaba y azarosamente.

Luego de mi matrimonio y el esfuerzo de lograr estas apariencias ms asentir con la cabeza constantemente not que la avidez sexual de mi esposa no disminua si no que se acentuaba concentrada slo en m as que al menos prosegua con alguno de los objetivos centrales y enamorado aunque por consiguiente no dur mucho. Bsicamente porque el tiempo lo mezcla todo y as reflot el Amor libre conjuntamente con el ama de casa el trabajo decente, el Rock & Roll, los hijos, sacar la basura, continuar los estudios y las vacaciones y el ahorro para ir a Nueva York. Etc.

Evidentemente al pasar el tiempo luego de intentar con la cocana segn el mtodo Freudiano para desenmascarar lo siniestro sumada la ingesta contina de bebidas alcohlicas desinhibitorias con el mismo fin, lo que todo enfermo mental tiene sumamente acentuado... Ambos, es decir; mi esposa y yo nos hartamos el uno del otro y odindonos termin de patitas en la calle. Quebrados mis afanes por conservar la relacin, y negando mis sentimientos homicidas completamente razonables.

As como todo pensamiento lgico pretende afirmar una verdad es fcilmente refutable...

Luego tuve que enfrentarme a mis pasiones y un callejeo virulento. Sin descuidar mis estudios... Conoc la pasin trgica con una mujer; el sexo salvaje con otra, la dramaturgia y la tragedia a la par del Teatro y la ma, La idiotez comunal, etc. Como la muerte del prximo, la cercana de sucesivas internaciones... Los viajes de huida persistente. La prctica extrema de la libertad y la privacin de ella.

Y perd la fe...

Anduve perdido por aos cada vez ms rodo y genial en la miseria malabarista de la muerte...
Mi intelecto desbordaba con mi talento en calles enjutas y malas compaas como en la Universidad y olvid por completo aunque fueran slo instantes de lujuriosa agona mi creencia fatal en lo fortuito y el accidente sumido en la aspereza de toda decadencia.

Dilapid fortunas y salud mientras guerreaba necio y joven hasta que un da vagando ocurri el milagro esperado...

Por lo pronto, en mis degeneraciones mundanas, cada tanto lograba el bao y el aspecto ciudadano para as lograr no ser asesinado por aquellos monstruos instituidos vulgarmente en nuestra sociedad evitando recadas en manicomios. Increpando jueces, abogados, policas y mdicos diplomados en la vulgaridad de un lenguaje que ya dominaba a la perfeccin...

Me haba matriculado en los disfraces y cmo psiclogo... Lo que no contradeca mi tica aunque s mis conocimientos.

El hecho, se produjo tambin de maana, suene contradictoria mi razn, en la puerta de un depto cntrico de Mar del Plata cuando encontr en la vereda la suma de 100 pesos. Lo que no es frecuente en m si no perderlos...

Pero para no dejar vahdos en mi literal relato, ya en la bsqueda que me otorgaba mi nueva profesin y sus devaneos, haba yo tratado un pueril muchacho que me contaba su relacin con una joven prostituta... Y que al afianzarse el vnculo de transferencia y su interloquio persistente, di de alta con esmero celebrando su buen estado de salud. Cuyo menester me fue grato. Sostena mi economa gracias a verdaderos maniticos. Por ej. Una mujer divorciada de casi 40 que discurra en volver con el marido que no amaba y por sus purretes y en la siguiente sesin lo insultaba por su falta en la cuota alimentaria mientras asuma la continuidad de una seduccin putaera y ridcula que mostraba su inters en el volteo hasta de los planos colores del consultorio... Una joven sexpata que se quejaba de la falta de amor de sus novios que reemplazaba despojada de amor. Un taxista alcohlico incapaz ya de actividad sexual que haba as mejorado su relacin con su esposa. Y algunos otros personajes patticos que slo necesitan venir a romperle las pelotas a uno y pagar repitiendo siempre lo mismo hasta aburrirse y as decidirse a hacer algo con sus vidas idiotas.

Todo en aquella misma maana milagrosa despertaba mi anhelo ya perceptible y aguzando la mirada luego del primer hallazgo buscaba el siguiente me condujera a mi nico y verdadero destino mirando hacia el suelo donde repentinamente vislumbr un reverso de papel blanco al que sin titubear sum a mi tesoro con entusiasmo.


Y al voltear grficamente y sin tapujos el papel le atentamente... Tres amigas te esperan en su depto solitas las 24 horas, presentando el volante Promocin 2 X 80 y la direccin slo a unas cuadras.

Evidentemente mi destino devena en transcurrir a tal concurrida cita y sin mayor deseo que mi anhelo primigenio me avecin al domicilio citado.

Al ingresar me encontr en un living semioscuro y pronto me sorprendi una msica advertido que ya vendran las chicas. Y tras unos minutos de aliento entrecortado desfilaron ante m, tres chicas que promediaban los 25 aos aparentemente en gracioso celo dado su minsculo atuendo de bella lencera.

Primero vinieron las fuleras en bsqueda del bulto, pero la tercera era un monumento a la carnalidad y belleza y fue el nico nombre que pude recordar. Marixa


*


El encuentro consecuentemente fue celebrado por los dos... No se trataba de una vulgar faena sexual delatada por la amplitud en la lucha y deseo entre los cuerpos; desfallecimientos con el afn de morder; descarrilamientos que nos acercaban y entrechocaban deseosos de ms placer... Sonrisas y ojos entrecerrados como tambin miradas atentas hasta llegar al clmax y su complicidad posterior de sonrisas y juegos amorosos en la despedida.

Mi espritu breve busc reposo sosegado en la plaza ms cercana... Algo motivaba la celebracin de los cuerpos en un secreto a voces. Las mujeres que un momento antes me cautivaban ya no me parecan atractivas. Mi mirada an conservaba la belleza de Marixa. Y ninguna otra poda comparrsele. No poda si no encontrar cada defecto en las mujeres que poco tiempo atrs pudieron resultarme hasta inaccesibles. Ella era como un molde perfecto que dejaba de lado a todas las dems; con la tesitura de sus senos rebosantes en la fijeza dura de sus pezones revelando nuevos sentimientos de furiosa entrega en el deseo; vencida y gozosa cayendo esquiva sobre m, entre caricias y besos de conquista; entrelazado en su larga cabellera negra.

Me senta diferente y transformado...

Si bien en suma el acontecimiento podra ser considerado como un episodio puramente anecdtico de buen sexo no lo era para m ya que si no fuera por las fuerzas motivadoras del azar nada hubiera llamado mi atencin ni lanzado hacia aqul encuentro que me estaba mostrando sus primeros vestigios.

Con estos pensamientos retorn a mis habitaciones; una destinada al consultorio y otra a la vivienda. Pero dispuesto a no intentar razonar los efectos precedentes salvo en acentuar conscientemente sus influencias dada las caractersticas de m persona y mi razn de ser.

No pensaba en retornar y disfrutaba de un transcurrir ms sosegado; not que mejoraba mi trato con los pacientes que aumentaban y que me perciban ms afable as como el entorno ms cercano, tambin en lo referente a mi aseo personal y del espacio habitacional. Incluso en lo econmico ya que merm mi necesidad de asistir a boliches Mi estado de salud mejor en est actitud ms placentera y sosegada ante la vida. Y la idea an persistente respecto de Marixa fue apenas perceptiblemente desdibujndose dndole paso ms seguro a mis ideas con la fuerza de mis convicciones y el nico hbito que persista era mi cotidiana asistencia al Caf, a veces solo y otras veces acompaado por colegas o jvenes estudiantes donde realizaba los apuntes y notas sobre mis avances respecto a la voluntad de toda una vida que al fin cobraba forma bajo el ttulo de: Reflexiones sobre el impulso teraputico del azar que logr finalizado tras un arduo y metdico trabajo pero sin ms intencin que la de afianzar mis propias ideas.

Cabe destacar que tambin mejoraba mi vida sexual; si bien, lo perteneciente a esos nuevos vnculos slo me hacan extraar el influjo mgico de Marixa. Aunque una joven estudiante subyugada por mis apreciaciones profesionales denotada verdaderos sentimientos hacia m y despertaban una ternura que fue gravosa en mis deseos antimaritales de amor-sexual. Ya que sus visitas y atenciones persistentes forjaban mis fuerzas.

En una ocasin dnde el manuscrito estuvo en un descuido a su alcanc no ahorr elogios entusiastas ante m como en los crculos del ambiente que frecuentbamos dndole a ste una prometedora fuente de nuevos conocimientos despertando la curiosidad, felicitacin y asedio de mis colegas en motivar su publicacin.


Todo esto iba resaltando mi figura como profesional que evidentemente result en beneficio en mi actividad como la presencia de Luisa felizmente enamorada en el mbito social.
Al contrario de una sensacin de logro y crecimiento todos esos reconocimientos y atenciones comenzaron a generar en m la duda de recaer nuevamente en lo establecido en la rutina mediocre de una vida mediocre que hacia que mis recuerdos casi dbiles sobre Marixa me fueran atrayendo como un imn y con una fuerza en ascenso inaudita.

En breve ya se esperaba que formalizara mi relacin con Luisa y as tambin la publicacin y atribua la demora con falsa modestia.

Finalmente en el Caf unos de mis colegas ms renombrados; Presidente de una Fundacin de prestigio; me manifestaba la necesidad de apoyar, previa lectura formal del ensayo, el que conoca vagamente ante las ideas que no sin falta de pasin dejaba traslucir en nuestros encuentros y alegando sera un salto para mi carrera y brindndome el apoyo necesario para lograr la publicacin que de tener el xito que auguraba sera bien recibido por la Fundacin; el mbito comn y las Universidades del mundo y as me vi envuelto en la obligacin de entregarle una copia con la falta de confianza necesaria y el argumento ficticio de que an deba fortalecer mis ideas. De las que no tena en realidad ni la menor duda.


En poco tiempo lleg el da esperado respecto de mi publicacin. Luisa se encontraba feliz y a decir verdad muy hermosa por la maana luego de una noche agradable y romntica para ambos y concordamos que la llamara ante la primera novedad.

Apenas se march segura y feliz. Me embarg una poderosa fuerza de salir corriendo en la bsqueda de Marixa. Todo lo dems resultaba secundario, un sueo inarticulado, a pesar de la conviccin que me daban las ideas comprometidas en el ensayo. Necesarias para m e irrefutables. Sin embargo, raudamente me lanc en su bsqueda sin tener en claro el por qu y mucho menos cul sera el resultado de mi accionar inaudito frente a un encuentro con alguien que probablemente no me recordaba y poniendo en riesgo todo lo que haba logrado con verdadero esfuerzo.

Al llegar al depto. donde nuestro primer encuentro me encontraba nervioso aunque sin dudarlo ingres y expectante esper el desfile de las chicas y me vi absorto ante la ausencia de Marixa. Si bien pregunt por ella la nica respuesta fue que ya no trabajaba all y sin ninguna pista. Nada. Recorr entonces todos los sitios donde podra estar incluso a travs de Internet pero an nada. Me senta confundido y restaba poco tiempo para la entrevista. Slo me restaba un depto. Donde buscar y fui, me detuve en la puerta pero de pronto un nuevo pensamiento me sobresalt. Por un instante cre que en ese lugar la encontrara; pero de una manera que no puedo explicar avasall mi mente la propia experiencia vvida y mis convicciones. Acaso Marixa no estara all tambin producto de lo fortuito? No podra estar acaso esperando aquellas fuerzas ingobernables en bsqueda de otro destino? Me sent torpe al intentar descubrirlo, esboc una sonrisa y me march seguro hacia donde deba dirigirme y pens: Otra vez, Marixa




M A Z U R


 

 

Los más populares

Los más recientes

Recuerda que cada final de año premiaremos los escritos a los que los lectores hayan otorgado más votos. Estos premios serán acumulativos a los ya conseguidos participando en nuestros certámenes de convocatoria regular.

 

 

En este sitio se recompensa el esfuerzo y la creatividad de tantos escritores anónimos, a los cuales, tal vez en un futuro, podamos leer con entusiasmo en cualquier biblioteca recordando sus orígenes, siempre difíciles, aunque no por ello menos satisfactorios.

 

Título: Bajo la Lluvia12-06-2011
El mundo en palabras, la vida en una historia.


Título: LA NAVE DE LOS LOCOS05-03-2011
(Versin libre sobre el Mito)



 

 

Licencia de Creative Commons
Los textos existentes en este sitio se encuentran publicados bajo una licencia de derechos de autor Creative Commons.